El Hijo Pródigo fue recibido como un grande

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El día de hoy recordamos el día en que el eterno capitán, Mauro Néstor Gerk regresó a tierras queretanas. Fue la fecha siete del Clausura 2012 cuando Mauro se enfrentó a su ex equipo, vistiendo la camiseta de los recién ascendidos Xolos de Tijuana.

Gallos Blancos estaba sumergido en una crisis, el equipo dirigido por el paraguayo José Saturnino Cadorzo no podía ganar puntos en casa y el duelo contra Xolos era vital para la lucha por no descender, ya que ambos equipos peleaban por permanecer en Primera División.

Los emplumados pasaban una reestructuración en el plantel, luego de que en el Apertura 2011 consiguieran llegar a las semifinales y para desgracia de la afición el último goleador queretano, Carlos Bueno, se iba por diferencias con la directiva encabezada por Zlatko Petricevic. Era así que la Resistencia Albiazul le realizó un homenaje al argentino Gerk. Un mosaico con el número ‘9’ se asomaba en la cabecera norte del Estadio La Corregidora, la afición vitoreó a más no poder al hijo pródigo. La afición no fue la única en reconocerle la entrega al ídolo, sino que la directiva del club, siendo más precisos Ulises Zurita le otorgó un reconocimiento al argentino naturalizado mexicano.

Desafortunadamente para los queretanos el equipo perdió el encuentro con marcador de 0-2, con goles de José Sand al 50′ y Duvier Riascos al 53′, agudizando la situación de los plumíferos.

El ‘Tanque’ será recordado por los goles vitales para conseguir ambos ascensos, tanto en 2006 como en 2009. Gerk es de los pocos jugadores que han estado tanto en buenos como en malos momentos en la historia reciente de los Gallos.