Gallos en el Lastras, una tarde casi perfecta

0
1222

Jornada 14 del Apertura 2019, Querétaro visitaba a San Luis. Con un torneo que dejaba un buen sabor de boca al aficionado albiazul ya que de la mano de Vucetich, vimos un equipo que combinaba cantera y extranjeros mostrando un futbol armonioso. Aunque el destino tenía otros planes para esa tarde de Octubre en el Alfonso Lastras.

Querétaro se preparaba de cara al final del torneo ya que las posibilidades de estar en liguilla eran altas, sacar buenos resultados en los partidos que quedaban le permitirían colocarse en una mejor posición en la tabla general. La visita no era sencilla, aunque directivos y jugadores hablaron durante la semana de disfrutar el partido sin violencia, en redes la situación era otra, las aficiones sacaron recuerdos del baúl y calentaban el partido. La gente de Gallos planeaba el viaje a tierras potosinas, y un día antes del partido llegaron hasta las gradas del Corregidora para alentar durante el entrenamiento previo al viaje.

La comunión entre la afición queretana y los jugadores era casi palpable. El gallo no estaría solo en el clásico, ahora le tocaba a los jugadores hacer lo suyo, lo que venían haciendo ese torneo pero con más intensidad, que entendieran que no eran tres puntos más, sino que el resultado deja una marca en la afición, sin importar cuál sea. Contra San Luis, nunca puedes perder.

Llegó el día del partido, por la mañana se congregaron de apoco los aficionados queretanos para emprender el viaje. Camiones urbanos, camionetas, autos particulares se hacían presentes en San Luis horas antes del encuentro. La sorpresa llegó cuando se encontró la multitud de playeras albiazules en la cabecera destinada a la porra visitante. Se contaban por decenas los aficionados visitantes en el Lastras.

Comenzaba el duelo en la tribuna, los albiazules no dejaban de cantar, brincaban y hacían la fiesta en la grada. Al pasar el tiempo comenzó el protocolo de la liga, esta vez se mezclaban los jugadores de ambos equipos para tomarse la foto.

Arrancaba el partido, los Gallos no se acomodaban en el terreno de juego, San Luis aprovechaba para irse al ataque, aunque no lograban concretar las jugadas. Así pasaron los primeros minutos del partido, Jair Pereira y Gil Alcalá salvaron en un par de ocasiones la portería, la mala definición de los potosinos también fue factor para que no cayera el primer gol.

La escuadra dirigida por Vucetich de a poco fue ganando posesión, cuando al minuto 24 en un tiro de esquina, Jair Pereira conectó el esférico con la cabeza y mandó el balón al segundo poste del arquero, así caía el primero del partido, la afición queretana sonaba fuerte en el Lastras. Más tarde, casi al final del primer tiempo, Isaac Romo en jugada a balón parado se encontró con el balón y aplicando la misma que Pereira, mandó guardar la pelota al segundo poste.

Del segundo tiempo hubo pocas jugadas de emoción, Querétaro mantuvo el balón, neutralizó el encuentro y nada más de ese partido. Lo lamentable y por lo único que ese partido no fue redondo para Gallos, ocurrió al minuto 85 de juego, cuando la afición local comenzó a brincar entre gradas hasta acercarse a la zona de la porra visitante, botellas, botes de basura, cajas de cartón salían volando, se hacía presente la violencia en el partido.

La gente comenzó a bajar de las gradas hacia la cancha, los jugadores tuvieron que ir a los vestidores. La pelea campal en la tribuna y los otros aficionados invadiendo el campo, ¡claro! no te ibas a quedar en medio de la trifulca. La transmisión por televisión siguió un rato más, caras de niños, mujeres y hombres asustados que nada tuvieron que ver en el pleito.

Mucho se especulo después, que si quién comenzó la bronca, la seguridad del estadio era vulnerable y no estaban listos para un partido de estas dimensiones, que si minutos antes ya habían bajado aficionados al terreno de juego para ser reubicados, etc. En fin, esa tarde que era de fiesta para los queretanos se volvió gris, el viaje de regreso incluso parecía eterno. Con los cristales de los camiones rotos y algunos lastimados regresaron a casa los queretanos.

El veto de la resistencia al estadio, San Luis con partidos a puerta cerrada fue la sanción que aplicó la liga, quizá peso la ausencia de la fiesta en la cabecera norte del Corregidora para los partidos siguientes, esa comunión que era casi palpable se cortó con la sanción. Sí había gente en la cabecera norte y música en vivo, pero no era lo mismo.

Tenemos a la vuelta de la esquina un partido que por otras circunstancias no tendrá gente en las gradas, el segundo desde que empezó la contingencia sanitaria. Ojalá salgan a la cancha 11 jugadores que van a dejar todo por la playera, porque contra San Luis nunca puedes perder.