El partido que se volvió un «clásico» para la afiliación queretana

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Se jugaba la décimo segunda jornada del torneo Clausura 2011, Gallos y San Luis se median en una edición más del clásico de la 57. El encuentro quedó marcado por la marcha de los 5000, horas antes del silbatazo inicial. Los aficionados emplumados, que incluso se dice que rebasaron los 8000 asistentes, recorrieron varios puntos de la ciudad en una caravana que concluyó en el Estadio Corregidora.

El partido fue cuesta arriba desde el comienzo para Gallos. Apenas al 7′ Osmar Mares aprovechó un error del portero Albiazul para adelantar a los Potosinos con un buen gol de larga distancia. Al 21′, el propio Osmar Mares envió un centro para Juan Carlos Medina, quien con sutileza y calidad, asistió a Juan Cuevas para duplicar la ventaja.

Los emplumados estaban al borde del «nocaut» e incluso se salvaron de recibir el tercero en un par de ocasiones. Sin embargo, Emilio López regresó el alma al cuerpo con un golazo de tiro libre que se coló en el ángulo superior de la meta de César Lozano. Tan sólo cuatro minutos después, Carlos el “Loco” Bueno aprovechó un descuido de la saga Potosina, y con un remate cruzado, ponía el empate.

Durante la parte complementaria, el encuentro se torno en una baldosa imposible de salir para ambas instituciones. No obstante, a dos para el final, Carlos Bueno haría cantar como nunca al Coloso del Cimatario. El ídolo Uruguayo, se topó con un mal rechace del guardameta de San Luis y de cabeza puso el 3-2, dandole vuelta a un partido de locura.

Sin duda la historia entre Queretanos y Potosinos ha tenido grandes momentos de los dos lados, pero para la afición Albiazul, ese partido significó algo más que solo una victoria o tres puntos más ante su odiado rival