10,000 Goles y desilusiones queretanas en el Azteca

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6 De abril de 2019, el Estadio Azteca vibraba y en momentos tocaba la gloria de los 10,000 goles, una cifra inmensa, justo, como la distancia que separa a los Gallos de Liguilla. Cruz Azul, con una racha de invicto en las últimas cinco jornadas, llegaba al Coloso de Santa Úrsula, mientras que Querétaro era luz y sombra, invictos en casa e indefensos fuera de ella.

Víctor Manuel Vucetich, de forma inteligente, repitió el parado táctico con el que detuvo a la escuadra de Xolos; un Luis Romo, volcado al ataque en la contención, mientras que en momentos defensivos, como un tercer central. El único cambio presentado fue la titularidad de Aké Loba, en sustitución de Daniel Lajud.

Comenzadas las acciones en la capital del país, las intenciones del “Rey Midas” se vieron truncadas por una contención cruzazulina de élite. La Máquina dominó los primeros diez minutos el partido, concluyendo las jugadas cerca de la meta de Gil Alcalá, así como una nula respuesta de los albiazules. Orbelín, un ex gallo mexicano, avisaría cuatro minutos antes del gol, las intenciones de los dirigidos por Pedro Caixinha, llega por las laterales. De esta misma forma, es como, en el minuto 18, tras una buena apertura del campo, por parte de Edgar Méndez, llegaría el centro preciso a la cabeza de Pineda, generando un certero remate pegado al palo izquierdo del guardameta queretano.

Pasados treinta minutos del primer tiempo, los locales, perdieron en su mayoría la posesión de la pelota, un ligero adelanto de las líneas queretanas generó mayor recorrido de la pelota en campo celeste, así como la generación de las primeras oportunidades de los Gallos. Todo el avance generado por los Gallos, se vería desvanecido tras la expulsión increíble de Alexis Pérez, una salida con mal control de la pelota que terminaría con los tachos del colombiano en el tobillo de Orbelín Pineda.

Tras una afectación en el parado inicial, el reajuste de manera instantánea, hasta el final de la primera mitad, fue retroceder a Luis Romo a la central, generar un medio campo con dos contenciones y dos volantes enfocados en la recuperación de la pelota, dejando de lado la versión ofensiva, por cierto, nula, de Matas Britos, un 4-4-1 que lamentaría en la segunda parte.

Comenzada la segunda mitad, Querétaro realizó sus primeras dos modificaciones, el paraguayo Jorge Rojas entraría en sustitución de Matías Britos, dejando entrever la renuncia al ataque. Jaime Gómez por un Marcel Ruiz dedicado a defender tras la expulsión de Pérez. Es necesario poner énfasis en el medio campo del conjunto albiazul, ya que de aquí, parten los dos goles posteriores; Jordan Sierra como un contención clavado, Gómez y Rojas como un intento de volantes de recuperación.

No pasaron más de 15 minutos, cuando Aldrete adelanto la línea defensiva, sin marca alguna lanzó un centro al punto penal que sería rematado por Milton Caraglio, solitario y glorioso, ya que este sería el de la cifra 10,000 en el recinto. Salidas precipitadas, malas decisiones y nulos regresos de jugadores con vocación defensiva serían el hundimiento del equipo queretano. En el minuto 77, con la ayuda del VAR, el árbitro marca un penal para los locales, sellando la victoria y un doblete, Milton Caraglio.

Una noche de pesadilla terminaría con tres goles a casa, un expulsado por cada equipo, y el hundimiento del proyecto Ordiales. Cruz Azul llegó a 22 unidades, colocándose en la quinta posición de la Tabla general. Por su contraparte, los Gallos, se mantienen con 7 unidades y en el penúltimo lugar de la Liga.