Fernando Madrigal: El cazador de espacios

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Durante el segundo semestre del 2020, Querétaro vivió una de las mayores crisis en su historia. Grupo Caliente, antiguo propietario, optó por vender al club, por lo que llegó un nuevo grupo de inversionistas encabezado por Gabriel Solares para hacerse cargo el equipo. No obstante, debido a los rumores de una posible mudanza y de que desarmaron al plantel, el nuevo proyecto carecía de credibilidad.

De cualquier forma, con el paso de los meses, poco a poco los nuevos propietarios se fueron ganando la confianza de la afición. El presidente Solares ha transmitido confianza, pues trajo a Héctor ‘Pity’ Altamirano, un tipo identificado con la institución, como director técnico y, además, fichó a Antonio Valencia, una figura mundial. Si bien el Guar1anes 2020 no fue el mejor torneo en cuanto a resultados se refiere, una de las mejores noticias fue la irrupción de Fernando Madrigal.

La historia del mediocampista mexicano es un tanto curiosa. Madrigal se formó en León y pasó por San Luis, dos de los equipos con los que los emplumados tienen mayor rivalidad. Así, a los 28 años, tuvo que llegar a Querétaro para recibir su primera gran oportunidad en primera, y vaya que no la ha desperdiciado. En cuestión de seis meses, Fernando Madrigal se convirtió en uno de los mejores jugadores del equipo y, en consecuencia, en uno de los más queridos por la afición.

Ahora bien, ¿cuál es la razón del éxito de Madrigal en Querétaro?, ¿por qué un jugador que no había destacado en primera lo está haciendo ahora hasta sus 29 años?

Tanto con Alex Diego como con Héctor Altamirano, Fernando Madrigal se encontró con una oportunidad y, principalmente, con un contexto que lo favorece. Recordemos que, en su momento, Alex Diego pidió a Madrigal, pues se conocieron en su paso por Alebrijes. El ahora ex entrenador de Gallos reconoció su potencial y, desde el primer momento, respondió al voto de confianza.

A pesar de que los resultados no fueron los mejores durante la etapa de Alex Diego, es una realidad que, por grandes lapsos, este equipo rindió por encima de su capacidad y consiguió grandes triunfos ante equipos como América, Cruz Azul y Toluca. En este sentido, esto no hubiera sido posible sin la influencia de Fernando Madrigal.

En el 4-4-1-1 de Alex Diego, Madrigal se instalaba en el doble pivote junto a Gonzalo Montes. Aquel Querétaro pasaba la mayor parte de los minutos en defensa organizada, pero cuando recuperaban la posesión del balón, el rol de Madrigal era fundamental. Gallos era un equipo que, tras robo, buscaba verticalizar de inmediato para encontrar espacios. Así, el oriundo de León, Guanajuato, lució como un elemento que sabía perfectamente cuándo desprenderse para atacar.

En contraste, bajo el mando de Héctor Altamirano, si bien el esquema es distinto, su función es parecida. El ‘Pity’ suele privilegiar el 4-3-3, con Montes en la base para organizar los primeros pases y Antonio Valencia como interior derecho, lateralizando su posición y lanzando hacia los atacantes. Por su parte, Madrigal es ese interior de tercera altura con tendencia a la mediapunta.

A diferencia de lo que observamos en el certamen pasado y en los primeros partidos de este torneo, hoy Fernando Madrigal se encuentra más liberado que nunca. Con Gonzalo Montes y Valencia cuidándole la espalda, el mediocampista mexicano prácticamente pasa la mayoría de los minutos jugando detrás del delantero. Así, se ha convertido en un especialista en la interpretación de cuándo y cómo atacar al espacio. Es por ello que Madrigal está siendo un recurso ofensivo tan peligroso, pues detecta cuándo ingresar al área desde segunda línea y encontrar ventajas para rematar.

Por otro lado, aunque la principal virtud de Madrigal es su rol como llegador, también es cierto que, a través del pase o de la conducción, es determinante para que Querétaro logre asentarse en campo rival. El mejor ejemplo de esto es su partido frente a Toluca. Debido a que Antonio Valencia partía como lateral y que Gonzalo Montes no fue considerado de inicio, el trivote de Gallos fue Madrigal, Javier Ibarra y Kevin Ramírez. En este sentido, quien se vio obligado a descender varios metros para colaborar en salida de balón fue justamente Madrigal, generando muchas ventajas a través del pase.