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Siempre serYASS nuestro Gallo

Con un rotundo cobijo familiar, cuatro años recién cumplidos y de la mano de su padre, Yasser Anwar Corona Delgado degustó por primera vez de rosar el césped al ritmo de un travieso esférico. Fue en su natal Tepic en el torneo infantil “Al Agua Patos”, competición veraniega desarrollada en tiempo de lluvias por la cual también desfiló Ramón Ramírez y que hoy presume medio siglo de historias, tradicional por aquellas latitudes por poseer un carácter formativo que inculque a los pequeños las reglas de juego y un leal código de comportamiento. Además de hacer caso omiso de las impregnadas instalaciones, imán suficiente de seducción a esa edad.

Luego de tres años de haber dejado su zona de confort, sus cercanos, Corona Delgado acarició el cielo al debutar en la Primera División con Monarcas Morelia, entidad a la que siempre le estará agradecido, un domingo 12 de noviembre del 2006 frente al Club América.

Con la intención de que éste ganara mayor fogueo y destreza, fue cedido a Mérida F.C. y ahí, en el Clausura 2009, levantaría su primer título de liga después de superar por la mínima en el global al Club Tijuana. Días más tarde, sufriría una de las caídas de mayor peso para cualquier jugador afiliado a la entonces Primera División “A” tras observar cómo los Gallos Blancos amarraban el ascenso desde los once pasos en evento celebrado en el Estadio Carlos Iturralde Rivero. El recientemente extinto Jaguares de Chiapas, agrupación donde se le bautizó con el apodo de ‘Pirulí’ por tan frondosa y arrebatada cabellera, Puebla F.C. y Atlético San Luis completan la terminal de una sigilosa travesía en el balompié azteca.

Querétaro Fútbol Club, de brumoso estatus por el polémico manejo de Amado Yáñez, le abrió las puertas para el Apertura 2013 en lo que pintaba como una nueva era para la franquicia local, pues no se rebasaba un par de semanas del catastrófico descenso y la plaza ya formaba parte del pelotón de oro nuevamente. Denotando un carácter soberbio, humano, como lo que contagiaba el resto de la plantilla, el nayarita percibió sus primeras campañas con los albiazules un tanto bipolares. En su semestre debut el equipo consagró un performance de ensueño al instalarse en la Liguilla con elementos como Wilberto Cosme, Diego de la Torre y Luis Apodi; desafortunadamente, fugaz sería tal estadía luego de ser eliminados por Santos Laguna en los Cuartos de Final.

Jactándose como el lado opuesto de la administración en curso, contrastante en absoluto a lo prometido, padeció de la pesadilla que representó el Clausura 2014 en el aspecto socioeconómico al transitar en un mundo de embargos, deudas, investigaciones e inseguridades. Remando contra todo eso, con el corazón por delante y contagiando amor propio, ese campamento estuvo a punto de sorprender al orbe amenazando con colarse, pese a las infinitas trabas, a una nueva postemporada. No obstante, un garrafal cierre en la última fecha contra Pachuca, con Enrique Esqueda y Abraham Carreño como principales verdugos en El Coloso del Cimatario, esfumó la hazaña en un flashazo. En adición por asombrosa y camaleónica aventura, no tardaron en llover los comentarios, positivos en mayoría, para el zaguero al aterrizar en estas tierras: “Ahora sí estás en un equipo de fútbol”, le expresó su pareja al percibir lo que Querétaro le ofrecía como sede y como afición.

Con la partida de Oceanografía, el destino para ‘Bob Patiño’ volvía a esclarecerse, y de forma sonora. Compartiendo vestuario con Ronaldinho, coronando una comunión envidiable con la hinchada cortesía de eufóricas anotaciones y estimulantes declaraciones, héroe contra El Tibu el 14 de mayo del 2015, el multifuncional peón se adjudicó el subcampeonato del Clausura 2015 y, con merecimientos de sobra, se hizo de un lugar en la Selección Mexicana durante la etapa de Miguel Herrera, disputando la Copa Oro 2015 que a la postre se teñiría tricolor.

Ahora, si bien cumplió uno de sus enormes anhelos, Yasser Corona agonizó lo que actualmente le simboliza un objeto de atención, las lesiones. Despidiendo una rotura de meniscos ante Costa Rica, que además provocó que se perdiera todo el Apertura 2015, consiguió retornar a El Tri para la Copa América Centenario antes de su fichaje por el Club Tijuana. Meses de consecución, ya enrolado con el Xolaje, un aparatoso choque con Eduardo Juárez, juvenil del Correcaminos, el 31 de enero del año pasado le relevó en una conmoción cerebral que hoy lo mantiene fuera de toda acción. Irónicamente, una de las celebridades contemporáneas en La Ciudad del Acueducto había auxiliado a Diego Cruz, colega perteneciente al Atlas, en un accidente similar en plena época decembrina.

“Aprender a vivir otra vez. Creo que algo que me quedó muy grabado, que me dijeron en la rehabilitación, es que siempre hay alguien que quiere aprender de ti, y la energía que transmites, siempre le vendrá bien a los demás. Yo tenía que estar bien para que mi mujer estuviera bien, lo mismo con mi mamá, mi papá, mi hijo. Aunque mucha gente no lo imagine, o se sorprenda, estoy bastante feliz con este nuevo comienzo”, externó en una charla con Odin Ciani para ESPN en la que hacía referencia a las enseñanzas adquiridas en tan milagrosa transición.

La vida no es tan seria. Fuerza, fe y voluntad, además de una simpatía inconmensurable, es lo que engloba las virtudes internas del jugador al coger siempre lo bueno del día a día. Como lo anota una entrevista a Ignacio Palou, director deportivo de la institución fronteriza, tras salir de una operación obligada en la sexta cervical, lo primero que hizo Yasser al recuperar la consciencia fue bromear a partir del gol firmado instantes previos al impacto, prueba que esa filosofía de vida que irradia es una salvajada.

Fanático de los Foo Fighters, se ha colgado el epíteto de Rey del Twitter al promover diversos movimientos tanto dentro como fuera del empastado. Catapultándose al estrellato con una dedicatoria al Monterrey cuando aún pertenecía a Jaguares, aumentó su imperio en la red social con campañas como la de #TodosSomosSimios, en defensa de Dinho frente a un acto discriminatorio de parte de un político; y el “Oribelismo”, en apoyo a El Cepillo cuando éste era duramente criticado en su andar por La Selva. Y cómo olvidar aquél desplegado que soltó ya como plumífero al mofarse, a su colosal estilo, del embargo de bienes a través del SAT en la crisis en autoría del famoso Yáñez Osuna: “Pues a chambear, porque hay que comer mañana”. Fue magnífico el éxito de cada empresa que decidió crear a los Yassbelievers y en su cuenta @yasscorona ya tiene más de 121 mil seguidores bajo el lema de “Los Yassbelievers siempre unidos jamás serán vencidos”.

Por todo lo anterior y más, Yasserinho, tras una nueva edición en el historial entre Gallos Blancos y Xolos, dos de las instituciones que mayor proyección te han regalado, el pueblo queretano gusta de reconocer tu entusiasta legado como soldado del Estadio Corregidora y tu trayectoria. Y, como lo redactaste en una carta el día que dijiste adiós, gracias por tanto, para nada poco, ‘Siempre Gallo’. #FuerzaYasser.

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