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Español, italiano y argentino: Un férreo ornitorrinco

Allan Palooza

De familia y humilde. Nacido en la fría Provincia de Santa Fe cuando el invierno le azota, situada en la región centro-este de la Argentina, a orillas de la laguna Setúbal, del río Santa Fe y del río Salado. Donde el futbol es más típico que su tradicional dulce de leche, de donde el gran Jorge Valdano realizó sus primeros goles.

Santa Fe recibió una gran influencia europea, principalmente italiana y española. Diego Forlín pudo dedicarse a la industria agrícola-ganadera que abunda por excelencia, pero prefirió el futbol. Siguió los pasos de Valdano, Abbondanzieri, entre otros; se inició en las inferiores de Boca Juniors pero rápidamente llamó la atención de una gran filial: Real Madrid Castilla.

Regresó pronto y sin fortuna, el cuadro xeneize lo hizo debutar en el máximo circuito y de la mano del director técnico Carlos Ischia fue campeón en 2008 junto con Juan Román Riquelme y Martín Palermo, después conquistarían la la Recopa Sudamericana.

El Español de Barcelona lo recibió a cambio de 4 millones de euros, fue titular, constante y compañero de Héctor Moreno y pupilo de Javier Aguirre. Tras una larga estancia con los “Periquitos” y 118 partidos hechos a buen nivel en cuatro años decidió cambiar la cocina mediterránea por los petrodolares en el Al-Rayyan de Catar.

Una persona como Forlín seguramente cambaría de aires por su familia, luego de una breve estadía en el Medio Oriente, llegó a préstamo por un año al club donde se formó. Disputó 66 partidos, 65 como titular, y marcó 4 goles. Boca Juniors no quiso hacer válida la compra, la alternativa elegida por el club de la Ribera fue la de prolongar el préstamo por seis meses, sin opción a compra, algo que se complicó. Además de la cuestión económica, pesó la cuestión familiar: Forlín y su mujer no veían con buenos ojos seguir en Argentina por la inseguridad que se vive en el país.

Así que apareció Querétaro, un equipo tranquilo sin muchas presiones y con una cuidad totalmente tranquila y algo que Juan buscaba desde hace mucho tiempo, era familiar. La directiva de Gallos desde el inicio los convenció, a él y a su familia, a palabras del mismo jugador.

Esta semana fue presentado ante los medios de comunicación, llegó de la mano de esposa y sus hijos. Tranquilo, humilde y atendiendo a la prensa en general terminó su participación, tomó un taxi, subió y partió a su casa junto a su familia. Sólo el destino sabrá que historias nos tiene preparado el “férreo ornitorrinco”.

 

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